




El Kara Oxy es un removedor de manchas y dispositivo de alta frecuencia que utiliza la innovación de tubos de electrodos de vidrio para generar una corriente terapéutica sobre la piel. Diseñado para tratamientos faciales y capilares, produce ozono que no solo esteriliza y calma, sino que también estimula la circulación y promueve un metabolismo celular saludable. Es una herramienta multifuncional que ayuda a restaurar el equilibrio de la piel, logrando un efecto antienvejecimiento, reafirmante y curativo.
Método indirecto: Para pieles secas y envejecidas. El cliente sostiene el tubo de vidrio mientras el esteticista masajea.
Método directo: Para pieles grasas. Se aplica esencia y crema, y el esteticista sostiene el tubo de vidrio directamente sobre la cara para masajear.
Método de chispa: Para pieles con inflamación, llagas y heridas. Se cubre los ojos del cliente y se toca la zona inflamada con el tubo de vidrio por menos de 10 segundos. Las chispas son normales.
Método de cuidado capilar: Para estimular la superficie de la piel, reducir la foliculitis y mejorar el crecimiento saludable del cabello, utilizando el tubo de peine con un pilatorio.
La alta frecuencia facial es una tecnología estética que utiliza una corriente eléctrica suave (Corriente Tesla) transmitida a través de electrodos de vidrio con gas. Al entrar en contacto con la piel, genera ozono, conocido como oxígeno activo, que actúa a nivel superficial.
Está indicado principalmente para pieles grasas, mixtas, con tendencia acneica y para personas que buscan mejorar la textura y firmeza de la piel. Puede utilizarse en otros tipos de piel siguiendo las recomendaciones de uso.
Se utiliza como apoyo en rutinas para piel con acné debido a su acción antibacteriana superficial, que contribuye al control de microorganismos asociados a los brotes cutáneos.
La frecuencia recomendada es de 2 a 3 veces por semana, permitiendo que la piel tenga tiempo de recuperación entre sesiones.
Para el rostro completo se recomienda una duración aproximada de 10 minutos. En zonas específicas o delicadas, como el contorno ocular, el tiempo debe limitarse a 2–3 minutos.
El dispositivo debe utilizarse sobre piel limpia y seca. Después del tratamiento, puede aplicarse sérum o crema facial, ya que la piel queda preparada para una mejor absorción de productos cosméticos.
Durante la aplicación puede sentirse un leve hormigueo, calor suave o pequeñas chispas, sensaciones normales asociadas al funcionamiento del equipo dentro de los parámetros recomendados.
Puede utilizarse en zonas específicas con precaución, manteniendo el electrodo en constante movimiento y reduciendo el tiempo de exposición. No se recomienda aplicarlo directamente sobre áreas muy sensibles o lesionadas.
Es importante retirar joyas metálicas antes del uso, no aplicar el electrodo sobre la piel húmeda y mantenerlo siempre en movimiento para evitar irritaciones.
No se recomienda su uso en personas embarazadas, con marcapasos, implantes electrónicos o con afecciones cutáneas inflamatorias activas como rosácea o eczema. Ante dudas, se aconseja consultar con un profesional de la salud.