

La Kara Chin Strap es la aliada perfecta para tu recuperación y cuidado facial. Esta mentonera de compresión moderada está diseñada específicamente para cubrir mentón, pómulos y cuello, ofreciendo el soporte necesario tras procedimientos estéticos. Su diseño ergonómico no solo produce alivio y evita la formación de hematomas, sino que también es ideal para reafirmar y tonificar los tejidos del rostro diariamente, garantizando comodidad gracias a su sistema de ajuste.
La mentonera facial es un dispositivo de sujeción que se coloca bajo el mentón y se ajusta alrededor de la cabeza. Se utiliza tanto con fines estéticos, para dar soporte al contorno facial, como con fines funcionales u ortopédicos.
Proporciona un soporte físico inmediato que puede favorecer la apariencia de un contorno mandibular más definido mientras se utiliza.
La mentonera aplica una presión ligera en la zona submentoniana, lo que puede mejorar temporalmente la apariencia de la papada durante su uso.
Los efectos estéticos son temporales y dependen del tiempo de uso. Para objetivos de firmeza a largo plazo, suele utilizarse como complemento de rutinas de cuidado facial más completas.
Sí. Algunos modelos están diseñados para su uso nocturno y pueden ayudar a mantener la boca cerrada durante el sueño, favoreciendo la respiración nasal.
En contextos específicos, se utiliza como soporte mandibular para ayudar a mantener la mandíbula en una posición determinada. No sustituye tratamientos médicos u ortodónticos.
El tiempo de uso puede variar según el objetivo. Generalmente se recomienda entre 30 minutos y varias horas, siempre que resulte cómoda y no genere presión excesiva.
Está diseñada con materiales elásticos y ajustables para ofrecer comodidad y adaptabilidad. Es importante ajustar correctamente la tensión para evitar molestias.
Si se ajusta en exceso o se utiliza durante períodos prolongados, puede generar ligeras marcas temporales. Se recomienda retirar el dispositivo si aparece incomodidad.
No se recomienda su uso en personas con lesiones en la mandíbula, problemas articulares severos (ATM) o condiciones médicas que requieran supervisión profesional, sin consultar previamente con un especialista.